16 May 2008

Trampas (lo admito)... y algo nuevo (para la Condesa)

Hola a todos,

Me equivoqué ayer al subir el archivo de "Smile", y subí la grabación que no era. Así, que la he cambiado. Son trampas, sí... pero es que ésta es mejor. Por favor, escuchadla. Veréis como os gusta más (sólo tenéis que darle al play en el post de ayer: lo he sustituido)

Respecto de la novedad... bueno: veréis. Ayer estuve de borrachera con el Pekinés hasta casi las seis de la mañana. Y aunque hoy tengo una voz de cazallero bastante importante, quería grabar una canción para la Condesa. Una que sé que le gusta mucho. ¿Sabéis? La Condesa es un poco esquizofrénica: me dice que le encanta cómo canto, pero nunca me deja que le cante... en fin: mulleres, mulleres... en cualquier caso, como sé que es una de sus canciones favoritas, aquí la pongo, para que la oiga cuando quiera, sin tener que pedirme que se la cante en directo. Espero que os guste (creo que ha quedado bien a pesar de la afonía)

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Cuidaos mucho, que sois el futuro.

15 May 2008

Algo de mi... ¿sorpresa?

Siempre digo por estos lares que yo solía cantar bien... y nunca os he dado una prueba. Qué feo, ¿verdad?... Bueno: pues he aquí una prueba. He vuelto a cantar y, aunque no lo hago igual de bien que antes, algo ha salido... espero que os guste. Son tres canciones MUY diferentes entre sí, y tres estilos muy distintos... en fin: sed benevolentes, ¿eh?

UN CLÁSICO: Algo Contigo

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UNA DE MIS FAVORITAS: Smile

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Y ALGO DE BOB (con perdón): Knocking on Heaven's Door

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Y cuidaos... que sois el futuro.

11 April 2008

George Szell... porque hay Novenas que merecen la pena

Una de música, señores.

Leí ayer, por la noche, más bien tarde, la extensa crítica que José Luis Pérez de Arteaga ha publicado sobre la Novena (la de Ludwig, claro: no hay otra novena que sea “la Novena”, a secas) que ha grabado esa rara avis de la genética que es Jun Märkl con la Orquesta Nacional de Lyon y, aunque no me quedaron ganas de comprarlo (por sus comentarios sobre los movimientos cuarto y quinto) sí me quedó dentro el gusanillo de escuchar a ver qué tal ese segundo (que me entusiasma). Como no tengo la grabación, y no voy a echar veinte euros en mi septuagésima –debo andar ya por ahí, massomeno- versión de la Novena, me fui a la cama compuesto y en silencio. Pero, claro… esta mañana me he levantado tarareando el segundo movimiento de la Novena como un loco (pí-pa-pa-parapára-papárara-párara-párara-párara-párara…) Lo siento: es superior a mí.

Hurgué entre mis discos y me acordé de una versión que he oído más bien poco y que me regalaron hace unos años. Decidí metérmela en el bolsillo y escucharla en el trabajo, tranquilamente. Se trata de la grabación de Rattle con la Wiener Philharmoniker que editó EMI hace unos años (para identificarla: es la grabación en vivo con el Coro de Birmingham). La verdad es que tengo mucho cariño a ese disco porque me lo regaló alguien muy especial, pero no se puede negar que es, junto con la de Blomstedt, o incluso por detrás, la peor grabación de la Novena que haya sido grabada por una buena casa de discos –o, al menos, de entre las jroñacientas que yo tengo- He pasado una mañana más bien dolorosa escuchando a la presuntamente mejor orquesta del mundo serpentear a trompicones, torpemente, con una dinámica totalmente absurda, por la partitura, intentando descubrir en la grabación algo que justificase volver a ponerla en un tocadiscos en otra ocasión. He fracasado.

Pero no podía yo cejar en mi empeño de escuchar la Novena hoy, en todo su esplendor. ¿Karajan, pues? Noooo… por Dios, por Dios… y menos ahora, que está hasta en la sopa, con el aniversario… no… ¿Abbado? Es mi favorita, pero me la sé demasiado bien… ¿Böhm? Muy lenta… ¿Blomstedt? ¡abúlica, puaj!... ¿Herrewege? Me chifla, pero es taaan absolutamente exquisita… No, hoy no: hoy quiero algo más animal… ¿Barenboim? Ni loco… me duerme su integral, ¿Ferenc Fricsay? Hmmmm… ¡nah! Algo típica... ¿alguna de las de Furtwängler? Hmmm, sí, nos vamos acercando, son maravillosas, pero se oyen tan mal… no me apetece, quiero trombones… ¡Ah! ¡Eureka! Ahí está… perfecto: ¡casi ni me acordaba de ella! Increíble, asombrosa grabación, clásica donde las haya, pero brilla, intensa, emocionante, vibrante… ¡hmm…!: George Szell y la Cleveland Orchestra (Addison, Hudson, Lewis y Bell)

Ha sido increíble: la he escuchado, literalmente, a todo volumen, de cabo a rabo, emocionado yo, con mi lapicero, en ocasiones, a modo de batuta, como un enajenado por la casa (pí-pa-pa-parapára-papárara-párara-párara-párara-párara…) Lo sé: estoy como las maracas de Machín pero… dejadme, leche, que soy feliz cuando suena esa pedazo de catedral.

Al que le interese, la integral está en Sony Classics (colección Essential Classics) y es, de verdad, de las integrales que merecen la pena –si en algo os vale mi opinión- y viene con regalitos varios (todos de Szell) rellenando los espacios, el mejor de los cuales es, después de la Novena, la mejor grabación del mundo mundial -a lo ancho y a lo largo- de la Obertura Fidelio (Op.72b, para los despistados: no las Leonoras, no: la Fidelio). Es (perdón por la expresión) a-co-jo-nan-te, directamente.

En fin, queridos… creo que me voy a animar con Rachmaninov para terminar el día (el tercer concierto, por supuesto) Y después de este momento freakie musical que espero me perdonéis, sólo me queda confirmaros que estoy divinamente (por los que se preocupan) y desearos que os vaya todo muy bien, que sois el futuro.

24 March 2008

¿Cómo era eso de procrastinar?

¡Hola a todos! Y feliz lunes de Pascua. De hoy no pasa que me coma una mona de pascua de tamaño camión -sobre todo si consideramos que tengo el propósito de entregarme a la más estricta de las dietas a partir de mañana y durante un período aproximado de un mes: he juntado (mea culpa) los excesos navideños con las torrijas... demasiado, demasiado... y con eso de la lesión, no paso por el gimnasioooo-

Hoy no trabajo. El despacho nos regala un día por nuestra cara bonita. Ebrio de agradecimiento, intento trabajar en casa, pero no lo consigo. Creo que es un fenómeno que los nuevos gurús de la tontería empresarial llaman "procrastinar", del también absurdo inglés "procrastinate"... [el caso es que es un vocablo latino: procrastinare, que significa "dejar para mañana lo que puedes hacer hoy"] ¡Qué cosas!

Y digo que procrastino porque tengo que preparar mi clase sobre los Fondos de Garantía y, sinceramente -y ahora que no nos oyen mis alumnos- me aburre tanto que no soy capaz de ponerme. Sinceramente, después del Banco de España y la CNMV, no me quedan fuerzas para los Fondos de Garantía. A mí me gusta explicar la materia que viene después: mercados e instrumentos financieros, pero claaaro: primero hay que pasar por las horcas caudinas de los temas introductorios y del derecho regulador. Me aburro mortalmente (no se lo digáis a nadie)

Hoy almuerzo con el vicedecano de la institución en la que enseño. Confío en que, a partir de septiembre, me pueda dedicar a enseñar algo distinto -además de esto, o en su lugar, si es que me encuentran sustituto- algo en lo que yo pueda dar mayores alas al jurista "privatista" que llevo dentro [¡contra! al fin y al cabo, me dedico al mercantil y al internacional, no a los mercados financieros, por bien que sea capaz de explicarlos, ¡mil millones de rayos y centellas!]

Por lo demás, bien: tranquilamente. Entrando, saliendo, comiendo, bebiendo y mondándome de la risa. Además, cosas de la vida, he recuperado el contacto con dos viejos amigos. ¡Estoy encantado!

Procrastine o no procrastine... hoy hace un día glorioso. ¡Qué sol!... creo que va ganando puntos la alternativa de pasar el día fuera de casa... Y los Fondos de Garantía... bueno: esos seguirán ahí mañana, ¿no?

Cuidaos, que sois el futuro.

11 March 2008

Ave Verum... y mi paz interior

Hay algo en el Ave Verum Corpus de Mozart que me emociona. Me produce una inmensa calma interior. Ayer, por ejemplo, después de un día bastante nefasto –en el sentido puramente romano de la palabra- me metí en el Metro, con una sensación bastante aguda de angustia en la boca del estómago. Busqué en el iPod, distraídamente, una lista de reproducción que fuera distinta de las que oigo habitualmente y, casi sin querer, comenzó a sonar el Ave Verum, en la inigualable voz de Bryn Terfel. Inmediatamente, sentí unas tremendas ganas de cerrar los ojos y descansar. Desapareció completamente la angustia, y dio paso a una sensación de relajación absoluta… una sensación que sólo esta pieza de música, con la "Misa en Si menor" del maese Bach me produce infaliblemente –hay otras obras que me relajan, claro, pero ésas no son necesariamente infalibles-

Ahora mismo, temprano por la mañana, sentado a mi mesa, en mi despacho, escucho el "Ave Verum" de nuevo, mientras os escribo, aunque esta vez en la extraña pero exquisita versión del Teatro Armonico Stuttgart. El mundo se ha detenido una vez más. Hmm…

Mi vida va deprisa. Más deprisa de lo que quisiera, a veces… tengo la sensación de que, la mayor parte del tiempo, no siento. Y es que, de lunes a viernes, apenas hay tiempo para nada, y llego a casa bien entrada la tarde –a veces pasada, incluso, la hora de ponerme a cocinar una cena que supere lo improvisado- cansado, agotado, pero irremediablemente acelerado. El sábado se me pasa entre las tareas imprescindibles de la vida y la nevera ordenadas, mientras busco el sosiego, el frenazo de la inercia de la semana. El domingo es demasiado poco tiempo. Es sólo uno de cada siete días –y a veces también ando ocupado los domingos: compromisos, familia, alguna compra…-

No tengo, empero, una sensación de agobio o angustia vital, probablemente porque mi trabajo me encanta y me enriquece intelectual y personalmente. Es por ello que no me vaticino yo, al menos por el momento, crisis cardíacas de ningún tipo. Es más: me va muy bien profesionalmente –ya os lo he comentado antes- excelentemente, de hecho… Y consigo hacer grandes cosas durmiendo cada día ocho horas, lo que en mi profesión, creedme, es un autentico lujo.

¿De qué os hablo, entonces? Pues de algo muy sencillo: de la ventana del Ave Verum, que me recuerda otro ritmo, que me insufla algo de una vida muy intensa y muy bella que en otro tiempo llevé con mucha más estabilidad e intensidad. Una vida en la que no tener tiempo para sentir era una estupidez, una irrealidad, algo sencillamente inconcebible.

Os escribo sin agobios. Sin pesar. Pero me planteo, mientras Giulini me recuerda, con su exquisita “Tarte à la Crème[Diossss. ¡Como me gusta el barrocazo de los setenta y ochenta!] que, por muy bien que me vaya, por mucho que me guste esto de discutir horas y horas la conjunción del 1.575 y el 1.105 del Código Civil, y por mucho reconocimeinto que obtenga con ello, quizás sea mejor, más sabio, parar el carro, en castizo; colgar el hábito, alejarme de esta vorágine devorahombres y hacer algo distinto con mis días: algo que me permita sentarme más, y mirar… y sentir, y escuchar, y emocionarme más y más frecuentemente con el “Oh Souverain”, o con el “Sanctus” de la Misa en Si menor, y salir más frecuentemente a hacer fotos a cualquier objeto, como antes, con mi libro, mi cuaderno y mi pluma en el bolsillo…

Quizás sea esto que ahora me viene una suerte de trauma postadolescente, de síndrome de Peter Pan… o quizás una cepa no muy virulenta de este mal de nuestro tiempo que es la insatisfacción por esta vida tan enlatada que nos vemos obligados a vivir…

En cualquier caso, yo estoy seguro de que soy capaz de sobrevivir a todo esto porque planté y cuido con esmero un pequeño jardín interior al que sigo pudiendo retirarme a placer. Y ahí, en mi jardín, me encuentro con ese yo mismo que soy en realidad, con mi fe, mi consuelo, mis placeres sencillos, mis simples cosas, mis sabores, mis especias, mi música y mi voz y el eco de mi violoncello. Aunque hay algún brote que no termina de abrir a pesar de mi esmero de aplicado jardinero, es bello mi jardín… y no sería yo nada si se me secase o si perdiese la llave que me permite entrar y evitar que se asilvestre.

¿Qué opináis? ¿Estoy de atar, o debo, sencillamente, cuidarme la garganta y ponerme cataplasmas contra el virus de nuestro tiempo? Lo de parar el carro y poner, no sé, una floristería, como dice la Condesa, no es mala idea, pero mucho me temo que, con flores o sin flores, lo que quita el sueño es tener que ganarse el pan. No me parece una alternativa, al menos por el momento. Habrá que cerrar los ojos y soñar con una buena prejubilación, dentro de muuuuchos años. Y mientras tanto, seguir abonando, podando y, no nos olvidemos: resemillando, ese jardín.

En fin, pequeños: cuidaos mucho, que sois el futuro.

10 March 2008

¡Defender la alegría!

¡Qué alegría, si señor!

A ver si algunos se convencen ya, por fin, y de una vez por todas, de que España es un país grande, rico, diverso, y con ganas de ir para adelante, en lugar de morirse de miedo y mirar con recelo a todos los que piensan distinto. A los que lo votamos, Zapatero no nos falló (no fue perfecto, desde luego, pero no nos falló) Confío en que este nuevo mandato le sirva para seguir impulsando a este país y evitar el desánimo y el rencor que parece reinar en gran parte de la derecha española (y de paso, a ver si nuestros conservadores se renuevan y moderan su discurso y se acaba la bronca perpetua a la que estamos condenados)

Como nota triste, además del atentado del viernes, el perfil lamentable de los simpatizantes "genoveses" del PP. Señores: si el pueblo acaba de hablar, y las urnas han dado un resultado claro, un respeto. No es el día, ni el momento, de gritar "Zapatero dimisión", ni "Zapatero embustero", sino de respetar la voluntad popular y al presidente que, entre todos, hemos elegido. En fin: al que le sorprenda, que levante la mano... la falta de entendimiento democrático caracteriza esencialmente al energúmeno "genovés"... del ataque a los periodistas de la SER y Cuatro, prefiero ni hablar... son reminiscencias de aquella España que, al no saber perder, prefirió coger un fusil. Pertenecen a otro siglo, y a otro mundo. La pena es que son jóvenes...

Contra ese gris oscuro, ¡alegría!. ¡Defender la alegría!

Vosotros, como siempre, cuidaos mucho, que sois el futuro.

02 March 2008

Quid?

Hola a todos:

He tardado en venir, sí. Y es que no sé muy bien cómo sentarme aquí a decirlo todo... todo lo que me viene pasando, que amenaza con revolucionar mi mundo de nuevo, desde los cimientos... sólo que esta vez, o al menos así parece, para bien... o para mejor: seamos justos.

Varios de mis sueños se han hecho -se están heciendo- realidad. Eso debería hacerme feliz; provocarme un estado de ánimo parecido a la euforia, a la locura. Y en cierto sentido es así, a pesar del peso de la responsabilidad que mis nuevas tareas me imponen [tengo en mis manos la formación de treinta y ocho personas, además de tener la suerte de participar activa y directamente en una reforma legislativa importante] Y, sin embargo, no era esto lo que yo anticipaba para 2008.

Veréis: se supone que este iba a ser un año tranquilo en lo profesional: un año en el que se supone que no iba a pasarme nada digno de mención... yo tenía puestas mis expectativas en lo personal... por ninguna razón en particular, pero animado por una sensación poderosa de que algo iba a cambiar -y los que me conocen saben que mi pragmatismo me impide creer en el destino, o en las sensaciones premonitorias-

No me quejo, no... soy muy consciente de que no puedo quejarme -soy un privilegiado-, y de que mi vida personal no va mejor, sencillamente, porque me aterroriza tomar ciertas decisiones. Pero llevo un tiempo sintiéndome distinto, y aunque me ha costado digerir determinado tipo de cosas, creo que ya estoy listo. Soy humano: el miedo no es una novedad. Pero este tema es mi vaso de agua particular (todo el mundo tiene uno)

Estoy -literalmente- en el mejor momento de mi vida, y sigo presintiendo que, en 2008, lo personal va a dar un vuelco significativo -si es que consigo quitarme el antifaz- Quiero que ocurra. Quiero...

Quiero llamarla. Quiero verla. Me hace reir, pero... ¿y después? Después hay un vacío horrible. Y un tremendo miedo a lo desconocido. Me da más miedo enfrentarme a ella -a mí mismo- que a treinta y ocho desconocidos, subido a una tarima y armado de un temario feroz. Sí, lo sé. Es humano, esto también... pero no por saberlo es más fácil superarlo.

No sé qué ocurrirá, porque no sé cómo se llama exactamente lo que siento, o hasta dónde llega. Sólo sé que cada vez entiendo mejor algunas letras de Rice... sobre todo la de Grey Room

Well I've been here before
Sat on the floor in a grey grey room
Where I stay in all day
I don't eat, but I play with this grey grey food

Désolé, if someone is prayin' then I might break out,
Désolé, even if I scream I can't scream that loud

I'm all alone again
Crawling back home again
Stuck by the phone again

Well I've been here before
Sat on a floor in a grey grey mood
Where I stay up all night
And all that I write is a grey grey tune

So pray for me child, just for a while
That I might break out yeah
Pray for me child
Even a smile would do for now

'Cause I'm all alone again
Crawling back home again
Stuck by the phone again

Have I still got you to be my open door
Have I still got you to be my sandy shore
Have I still got you to cross my bridge in this storm
Have I still got you to keep me warm

If I squeeze my grape and I drink my wine
Coz if I squeeze my grape and I drink my wine
Oh coz nothing is lost, it's just frozen in frost,
And it's opening time, there's no-one in line

But I've still got me to be your open door,
I've still got me to be your sandy shore
I've still got me to cross your bridge in this storm
And I've still got me to keep you warm


Es, como digo, el mejor momento de mi vida... y puede ser mejor. Veremos... cada segundo me parece ser algo distinto, esto... duele, en cierto modo, y me aterra. Pero es tan bello estar vivo...

Cuidaos... sois el futuro